Mateo 5.3 – El primer paso del discipulado

El primer paso del discipulado es un corazón roto por nuestra condición pecaminosa, nuestra condición espiritual sin Cristo.

El primer paso del discipulado

El primer paso del discipulado es un corazón roto por nuestra condición pecaminosa, nuestra condición espiritual sin Cristo.

Cuando la palabra de Dios nos convence de pecado, nos arrepentimos y corremos hacia Jesús para recibir la salvación con humildad de corazón.

“Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.”

Mateo 5.3 Reina Valera 1909


“Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; y salvará á los contritos de espíritu.”

Salmo 34.18 Reina Valera 1909


“Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.”

Salmo 51.17 Reina Valera 1909

“Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová: mas á aquél miraré que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla á mi palabra.”

Isaías 66.2 Reina Valera 1909


“EL espíritu del Señor Jehová es sobre mí, porque me ungió Jehová; hame enviado á predicar buenas nuevas á los abatidos, á vendar á los quebrantados de corazón, á publicar libertad á los cautivos, y á los presos abertura de la cárcel;”

Isaías 61.1 Reina Valera 1909

 

Programa del Podcast:

  • Domingo – Enseñanza a través de libros de la Biblia.
  • Lunes – Escuchemos la Palabra de Dios – Lectura repasando toda la Biblia.
  • Martes – Profundicemos en Su Palabra: Estudios de palabras bíblicas.
  • Miércoles – Cómo reconocer una iglesia bíblica: Un estudio de la doctrina cristiana
  • Jueves – Profundicemos en nuestro discipulado – Matrimonio, Familia y Finanzas
  • Viernes – Preparémonos para dar una respuesta – Cómo compartir nuestra fe
  • Sábado – Un momento de alabanza y oración

El Resumen de Marcos Capítulo 1

Marcos 1.1-8 Introducción y la predicación de Juan el Bautista

PRINCIPIO del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío á mi mensajero delante de tu faz, Que apareje tu camino delante de ti. Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor; Enderezad sus veredas. Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo del arrepentimiento para remisión de pecados. Y salía á él toda la provincia de Judea, y los de Jerusalem; y eran todos, bautizados por él en el río de Jordán, confesando sus pecados. Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y con un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre. Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, al cual no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos. Yo á la verdad os he bautizado con agua; mas él os bautizará con Espíritu Santo.

Marcos 1.9-11 El bautismo de Jesús

Y aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fué bautizado por Juan en el Jordán. Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre él. Y hubo una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento.

Marcos 1.12-13 La tentación de Jesús

Y luego el Espíritu le impele al desierto. Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado de Satanás; y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.

Marcos 1.14-15 Jesús empieza su ministerio

Mas después que Juan fué encarcelado, Jesús vino á Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, Y diciendo: El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al evangelio.

Marcos 1.16-20 Jesús empieza su primer iglesia local durante su ministerio.

Y pasando junto á la mar de Galilea, vió á Simón, y á Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores. Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. Y luego, dejadas sus redes, le siguieron. Y pasando de allí un poco más adelante, vió á Jacobo, hijo de Zebedeo, y á Juan su hermano, también ellos en el navío, que aderezaban las redes. Y luego los llamó: y dejando á su padre Zebedeo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de él.

Marcos 1.21-28 Jesús enseña en la sinagoga.

Y entraron en Capernaum; y luego los sábados, entrando en la sinagoga, enseñaba. Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene potestad, y no como los escribas. Y había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual dió voces, Diciendo: ­Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido á destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. Y Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él. Y el espíritu inmundo, haciéndole pedazos, y clamando á gran voz, salió de él. Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta, que con potestad aun á los espíritus inmundos manda, y le obedecen? Y vino luego su fama por toda la provincia alrededor de Galilea.

Marcos 1.29 – 31 Jesús sanó a la suegra de Pedro

Y luego saliendo de la sinagoga, vinieron á casa de Simón y de Andrés, con Jacobo y Juan. Y la suegra de Simón estaba acostada con calentura; y le hablaron luego de ella. Entonces llegando él, la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servía.

Marcos 1.32-34 Jesús sanó a muchos cuando llegó la noche

Y cuando fué la tarde, luego que el sol se puso, traían á él todos los que tenían mal, y endemoniados; Y toda la ciudad se juntó á la puerta. Y sanó á muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba decir á los demonios que le conocían.

Marcos 1.35 – 39 Jesús se levantó muy de mañana para orar.

Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió y se fué á un lugar desierto, y allí oraba. Y le siguió Simón, y los que estaban con él; Y hallándole, le dicen: Todos te buscan. Y les dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido. Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios.

Marcos 1.40-45 Jesús muestra compasión por un leproso.

Y un leproso vino á él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme. Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio. Y así que hubo él hablado, la lepra se fué luego de aquél, y fué limpio. Entonces le apercibió, y despidióle luego, Y le dice: Mira, no digas á nadie nada; sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó, para testimonio á ellos. Mas él salido, comenzó á publicarlo mucho, y á divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar manifiestamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos; y venían á él de todas partes.