La sangre de Cristo

La sangre de Cristo nunca fue destinada a ser utilizada como protección espiritual o como amuleto de la buena suerte para protegerse de los demonios.  El propósito de la sangre de Cristo es pagar y cubrir nuestros pecados.

La sangre de Cristo 

Hoy hay mucha enseñanza sobre la sangre de Cristo que está fuera del propósito de por qué Jesús derramó su sangre.  La sangre de Cristo nunca fue destinada a ser utilizada como protección espiritual o como amuleto de la buena suerte para protegerse de los demonios.  El propósito de la sangre de Cristo es pagar y cubrir nuestros pecados.  Si queremos protección espiritual, primero debemos comenzar una relación personal con Cristo arrepintiéndonos de nuestros pecados y confiando solo en Jesús para salvarnos.  Luego, después de la salvación buscamos el bautismo bíblico y la membresía en una de las iglesias del Señor y nos ponemos la armadura de Dios que encontramos en el capítulo 6 de Efesios. 

En fin, hermanos míos, sed fuertes en el Señor, y en el poder de su fortaleza.

Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

Porque no solamente tenemos lucha con sangre y carne; sino con principados, con potestades, con los gobernadores de las tinieblas de este siglo, con malicias espirituales en lugares altos.

Por tanto tomád toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y superado todo, estar en pie.

Estád pues firmes, ceñidos los lomos de verdad; y vestidos de coraza de justicia;

Y calzados los pies con la preparación del evangelio de paz:

Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con el cual podréis apagar todos los dardos encendidos del maligno.

Y el yelmo de salud tomád, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios:

Orando en todo tiempo con toda oración y ruego en el Espíritu, y velando para ello con toda instancia y suplicación por todos los santos;

Y por mí, que me sea dada palabra con abrimiento de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio:

Por el cual soy embajador en cadenas: para que en ellas hable osadamente, como debo hablar.”

Efesios 6.10-20

Veamos algunos versículos que nos hablan de la sangre de Cristo:

Mateo 26.28

”Porque esta es mi sangre del nuevo testamento, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados.

 

Juan 6.56

”El que come mi carne, y bebe mi sangre, en mí mora, y yo en él.”

 

Juan 19.34

”Empero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y luego salió sangre y agua.”

 

Hechos 20.28

”Por tanto mirád por vosotros, y por todo el rebaño sobre el que el Espíritu Santo os ha puesto por sobreveedores, para apacentar la iglesia de Dios, la cual él ganó con su propia sangre.”

 

Romanos 5.9

”Luego mucho más, ahora justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.”

 

Colosenses 1.20

”Y que por él reconciliase todas las cosas a sí, habiendo hecho la paz por la sangre de su cruz, por él, digo, así las que están en la tierra, como las que están en los cielos.”

 

Hebreos 9.14

”¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, purgará vuestras conciencias de las obras muertas para que deis culto al Dios vivo?”

 

1 Pedro 1.18,19

”Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana conversación, (la cual recibisteis de vuestros padres,) no con cosas corruptibles, como oro o plata;  Mas con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha, y sin contaminación:”

 

1 Juan 1.7

”Mas si andamos en la luz, como él está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesu Cristo su Hijo nos limpia de todo pecado.”

 

Apocalipsis 1.5

”Y de Jesu Cristo; que es el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, y el príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados en su misma sangre,”

 

Apocalipsis 5.9

”Y cantaban una nueva canción, diciendo: Digno eres de tomar el libro, y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y nos has redimido para Dios con tu sangre, de todo linaje, y lengua, y pueblo, y nación:”

 

Apocalipsis 7.14

”Y yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han venido de grande tribulación, y han lavado sus luengas ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero:”

 

Apocalipsis 12.11

”Y ellos le han vencido por causa de la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio; y no han amado sus vidas hasta la muerte.”

¿Qué podemos aprender?
  • Podemos aprender que la sangre de Jesús se refiere a todo el sacrificio de Jesús en la cruz y nada más.
  • Podemos aprender que como creyentes, no dependemos de la buena suerte, pociones o amuletos o cualquier otra cosa creada para mantenernos a salvo de cualquier daño. 
  • Podemos aprender que solo hay salvación a través de la sangre de Jesús.  

Todos los versos usados ​​hoy son de la versión Reina Valera 1865

 

Romanos 10.6-13 – ¡Cómo ser salvo!

“Mas la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón:  ¿Quién subirá al cielo?  (esto es, para traer abajo á Cristo:) O,  ¿quién descenderá al abismo? (esto es, para volver á traer á Cristo de los muertos.) Mas ¿qué dice? Cercana está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe, la cual predicamos:  Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.  Porque con el corazón se cree para justicia; mas con la boca se hace confesión para salud. Porque la Escritura dice:  Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Porque no hay diferencia de Judío y de Griego: porque el mismo que es Señor de todos, rico es para con todos los que le invocan: Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”   Romanos 10.6-13

¡Cómo ser salvo!

“Mas la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón:  ¿Quién subirá al cielo?  (esto es, para traer abajo á Cristo:) O,  ¿quién descenderá al abismo? (esto es, para volver á traer á Cristo de los muertos.) Mas ¿qué dice? Cercana está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe, la cual predicamos:  Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.  Porque con el corazón se cree para justicia; mas con la boca se hace confesión para salud. Porque la Escritura dice:  Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Porque no hay diferencia de Judío y de Griego: porque el mismo que es Señor de todos, rico es para con todos los que le invocan: Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”  

Romanos 10.6-13

Presentación del plan de Salvación y el texto completo de Evangelio de Juan con ayudas para el lector.

Presentación del plan de Salvación y el texto completo de Evangelio de Juan con ayudas para el lector.

Parece que ha pasado una eternidad desde que comencé a trabajar en este proyecto. ¡Es un placer presentar este trabajo al mundo para ser usado para la gloria de Dios!

Este libro presenta una presentación clara del Evangelio seguido del texto completo del libro de Juan con los siguientes pasos del discipulado para ayudar al lector.

Este libro puede compartirse e imprimirse libremente siempre que el contenido no se modifique u omita y no se venda.

Nos gustaría agradecer a Ron Shea y Clear Gospel Ministries por permitirnos incorporar su folleto del Evangelio en este trabajo. Le recomendamos que consulte sus folletos del evangelio que están disponibles en varios idiomas en www.cleargospel.com

Pasos simples para ir al infierno

“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
2 Pedro 3:9

Realmente es muy fácil si alguien no quiere ir al cielo.  Dios no va a forzar a nadie para creer.  Es completamente la decision de cada persona.  Entonces quiero ofrecer algunos pasos simples a cualquier persona que NO quiere ir al cielo cuando se muera:

1.  Nunca pensar en cómo empezó el universo. 

(Porque la creación en toda su complejidad testifica que hay un creador.)

 

Salmo 19:1 “Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.”

 

2.  No se preocupe de lo bueno y de lo malo.

(Porque tenemos una conciencia que fue dada por Dios para convencernos de nuestra culpabilidad.)

 

Juan 8:9 “….al oír esto, acusados por su conciencia…..”

 

Romanos 2:14-16 “Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio”

 

1 Timoteo 4:2 “por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia,”

 

Tito 1:15 “…para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.”

 

3.  Nunca escuchar al evangelio

(Porque el poder del mensaje de la salvación está ahí.)

Romanos 1:16 “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.”

4.  Siempre aléjense de Cristianos verdaderos

(Porque, ellos quieren que usted vaya al cielo)

5.  Nunca lea la Biblia

(Porque, habla del amor de Dios y de Jesús)

Romanos 10:17 “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

6.  No escuche al radio Cristiano

7.  No lea artículos como este, que está leyendo.

8.  Nunca crea en Jesús

(Porque la fe en Él cambia nuestro destino eterno.)

Juan 5:24  “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.”

9.  Nunca pida ser salvo a Dios en oración

(Porque, ciertamente Él responderá con la salvación)

Lucas 18:9-14 “A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:  Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.  El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;  ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.  Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.  Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.”

10.  Espera otro día para decidir ser salvo

(Porque hoy puede ser la última oportunidad para arreglar la cuenta con Dios antes de morir y no hay segunda oportunidad después de morir.)

2 Corintios 6:2 “….He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.”

Si usted realmente no quiere ser apartado de Dios para toda la eternidad en un lugar que se llama infierno,  cuidadosamente escuche lo que sigue:

¿Qué necesita alguien para ser salvo o para ir al cielo?

1. Una persona necesita creer que Dios sí existe.  

Hebreos 11:6  “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”

2. Necesita creer que la Biblia es la palabra de Dios.

2 Timoteo 3:15-17  “y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.  Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

3. Necesita saber que tiene la necesidad para ser salvo.

Romanos 3:23   “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”

4. Necesita saber cómo ser salvo.

Hechos 16:31   “…. Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo…”

Juan 5:24  “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.”

5. Necesita querer ser salvo.

Juan 3:16-20  “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.  Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.  El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.  Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.  Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.”

Proverbios 1:24-25   “Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, Sino que desechasteis todo consejo mío Y mi reprensión no quisisteis,”

Isaías 1:18   “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.”

Isaías 55:1   “A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.”

Juan 7:37   “…Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.”

6. ¡Necesita confiar en Cristo ahora!

2 Corintios 6:2 “….He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.”

Por favor no se demore en tomar la decisión para ser salvo.  No tenemos garantía de un respiro más.  Llama al Señor ahora mismo, para ser salvo.

Si le pedimos a Dios para ser salvo, Él nos salvará porque ya nos prometió la salvación.

Romanos 10:9-13  “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.  Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.  Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.  Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan;  porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”

“Dios, soy pecador, digno del infierno pero te pido ahora para salvarme.  Me arrepiento de mis pecados y confío en Jesús para la salvación.  Confío completamente en su sacrificio en la cruz para pagar mi deuda de pecado.  Te pido que me perdones y me hagas una parte de tu familia.  ¡Muchas gracias por salvarme!”